Wednesday, June 15, 2011

FUEGOS Y TAXIS


Hola a todos... Los he abandonado por las vias electrónicas pero no dejo de escribir en mi libreta. Entonces hoy me levante con una meta, de escribirles a mis seguidores de JuaveTraveler y Juaveler, a quienes dedico esta travesía. Y por quienes me inspiro para continuar escribiendo. Desde la ultima vez que pude escribirles sabrán que han pasado miles y una cosas en mi vida, que probablemente me han cambiado para siempre y aunque es apenas un mes desde que comenzó mi rumbo sin rumbo (valga la contradicción) por el sur le confieso que siento que han pasado años. Pero no quiero adelantarme y entonces hoy les contare los mas que pueda partiendo desde la última vez que escribí en mayo.

No quiero hacer de esto un diario, pues se me hace imposible escribirles diariamente ya que el internet en Sudamérica es muy limitado, como le dije a mi amiga Paty; “el internet parece ser una novedad en el sur” y no encuentro la manera de conectarme siempre... Por lo tanto quiero que aprendan, que vivan conmigo y que me sigan por esta travesía impresionante. Entonces prometo estar más conectado que nunca, aunque no a diario.



Mi primera semana en Peru fue posiblemente una de los mas impactantes de mi viaje hasta el dia de hoy. Fue interesante caminar sin mapa y sin ningún lugar a donde ir. Y es que así queria comenzar mi viaje, como siempre lo he dicho: SIN RUMBO. Entonces, camine por calles que parecían rios corriendo a todo pudor con personas, perros y vagabundos por donde quiera que miraba. Me sentia desorientado y perdido, en búsqueda de algo que no sabia qué era ni dónde lo encontraría. Las personas en LIMA son muy agradables, y me dedique a preguntar todo, sin mapa, sin guia turistico, sin nada, solamente con una mochila y mi libreta. Jamás había visto tantos taxis en mi vida. ¡Ya estoy en Perú! Mi primera experiencia con un peruano, el taxista. Carta a Carlos, el taxista peruano...


Querido Carlos:


Recuerdo haberte conocido antes, en la mirada penetrante de los Dominicanos trabajando en los techos de mi ciudad. También te vi una vez en San Juan cuando un mendigo vendía artesanías hechas con ramas de palmeras, negociando por un pedazo de pan. Y ahora, por primera vez, tengo la oportunidad de conocerte y hablarte en persona. Somos mas parecidos de lo que crees, pero no lo sabes. Te admiro, aprecias la vida que llevas con un afán por discutir lo inexplicable. Hoy hemos debatido sobre politica, dolor, esfuerzo y fortuna. Esa fortuna difícil de describir, consecuencia del lugar donde has nacido. La fortuna de la que hablo es la que según TU, determina cuan exitoso seremos en la vida dependiendo de donde naciste. Pero te quiero confesar que mi familia no es muy afortunada económicamente tampoco, he vivido situaciones muy parecidas a las tuyas y por eso te digo que somos mas iguales de lo que piensas.

Me impactó cuando me dijiste que yo era hijo de la vida facil y tu de la dura, por eso he decidido escribirte esta carta. Para decirte que no eres como todos esos carros amarillos que veo por la ventana de tu auto. Creo en tu poder por cambiar lo que la sociedad universal quiere que “sepas”. Ellos quieren que “

sepas” que eres un trabajador parecido a las hormigas en un hormiguero o a una abeja en una colmena. Y cuando quieres algo, todo sera por azar y fortuna, dependiendo del día y de cuantas personas decidan montarse contigo. Pero yo quiero que sepas que no es así, y que si yo he podido llegar aquí tu puedes llegar lejos también. Como no eres uno de esos taxistas que tiene la tecnologia móvil para que te

consigan 24/7, es mas difícil para ti y lo entiendo.

Quiero que te des cuenta HOY de las maravillas que tienes al vivir ahora y aquí en una casita como la que me describiste, pequena (no tienes que limpiar mucho), sin electricidad (no tienes que pagar luz) y con un rio que fluye al costado de tu patio (tu agua es ilimitada)

. Eres mas que bendecido por la fortuna. Esta conversación contigo ha de ser inútil para otros taxistas pero contigo es diferente, por que te he visto antes. Recuerdo una vez que me encontre contigo en la mirada de una mujer afanada por pagar la mensualidad de mi colegio.

Cuando se le hacia imposible pensar en opciones para que

yo pudiera continuar estudiando a los 14 años. En esa mirada de mi madre, te vi un dia y ahora puedo ser lo suficientemente atrevido como para admitir que si te admiro. Gracias por traerme hasta el centro, un dia nublado en Lima. Carlos, aquí esta tu propina.


-Randoll


Como les conté, mande una petición por couchsurfiung a un chico peruano que acepto que me quedara en su casa por una semana. En mi segundo dia en Lima, Bruce se encontro conmigo en la plaza central de Miraflores (Una ciudad de clase alta diria yo) donde el bullicio de tanta gente se pierde entre la arquitectura impresionante de las catedrales. Esa noche, creo que fue mi segunda noche en Peru, bruce me invito a una fiesta que hacen todos los sábados. Pero lo que yo no sabía es que me esperaba una fiesta espectacular, donde bailan con fuego como 200 jóvenes, entre una fogata inmensa bajo la luna llena y sus hijas las estrellas por todos lados. Fue fascinante presenciar eso en un barranco acantilado donde a 180 grados pude ver el océano pacífico por primera vez. El aliento se me escapaba entre el sonido lejano de las olas que se iban deshaciendo en las rocas distantes. Aquí un poema que escribí junto a la fogata que se prendia con la energia de todos allí~:


ANGUSTIA


El viento huele a verde

Con el sonido de tambores peruanos

Rodeado de patas fumando y gritando


Fluir por mis odios


Repleto de parques con felinos

Se me revelan los sentidos.

Con escalinatas kilométricas

que te llevan a no se dónde,

La angustia finalmente se esconde.